SEMANA 3 La argumentación demostrativa y la reseña crítica


Tip. Suscríbete a este blog para recibir en tu correo electrónico alertas de nuevas actualizaciones o publicaciones. 


Objetivos específicos

Al finalizar esta semana el alumno será capaz de
Activar sus conocimientos sobre la organización textual de la reseña crítica
Diferenciar la argumentación demostrativa de otro tipo de argumentaciones.
Producir esquemas de argumentación demostrativa.
Explorar bases de datos para identificar la originalidad de su tema.  

Recuerda que entre las acepciones del vocablo argumentar están: dar argumentos; discutir e impugnar una opinión ajena.

Real Academia Española, Diccionario de la lengua española,  edición tricentenario, actualización 2018. En  <dle.rae.es>  [Consulta:  11 de enero de 2019].

Propiedades de la argumentación

Cuando discutes, formulas un argumento central para probar y convencer a tu receptor de tu punto de vista. Se argumenta cuando se quiere apoyar u objetar una postura, que en los textos se condensa en la tesis. Contradirás o afirmarás lo que te propone otra persona, ya sea de manera oral o por escrito, debatiendo con evidencias que fundamenten tu propia posición.  
La argumentación adversarial (contra un adversario) se expresa, por ejemplo, en los debates públicos –como en la campaña electoral a un alto cargo–, y en privado se debate para defender una tesis o propuesta.

Características de los textos persuasivos argumentativos

Existen diversos tipos de texto argumentativo persuasivo: entre otros, destacan el artículo de opinión, el editorial de un periódico, el ensayo, el manifiesto y el panfleto. Cada uno de ellos se dirige de modo diferente al lector, aunque su finalidad es la misma: persuadirlo con respecto a cierto tema o idea central.
A diferencia de los textos persuasivos, en este tipo de textos el autor busca convencer al lector fundamentalmente a través del logos; es decir, mediante razonamientos lógicos que dan forma a argumentos.

 Tipos de argumentos

Para fundamentar su tesis, el autor utiliza argumentos lógicos (del latín argumentum, ‘conjugar’) con los que busca convencer a su público de que lo que afirma es verdadero o correcto. Hay distintos tipos de argumentos:

·         Los argumentos de hecho, que precisamente son hechos que provienen de fuentes confiables.
·         Los argumentos de autoridad, como citas y referencias a autores reconocidos y expertos en la materia.
·         Los argumentos de ejemplificación o ilustración que, como su nombre lo indica, se refieren a ejemplos.
·         Los argumentos que apelan a las consecuencias, que señalan las implicaciones positivas o negativas de un hecho.
·         Los argumentos por valoración de antes y después de un hecho, que comparan los cambios registrados en un determinado periodo. 
·         Los argumentos por presentación de teorías o conceptos, cuya función es, precisamente, presentar conceptos o teorías de distintas disciplinas y ciencias como la química, la biología, la antropología, la filosofía, la historia, el derecho, la economía, etcétera.



La argumentación demostrativa

Los textos científicos de las ciencias sociales y naturales tienen propiedades específicas. La intención comunicativa del autor es persuadir al lector, pero no se conforma con convencerlo de su tesis, sino que su autor busca demostrar la validez de su tesis o hipótesis. Su superestructura es tripartita: introducción, desarrollo y conclusión. Los argumentos que utiliza son, fundamentalmente, de autoridad, de ilustración y argumentos por presentación de teorías o conceptos. Suele redactarse en tercera persona o impersonal.
El estilo del autor, sobre todo en los textos de divulgación científica, puede ser ameno e incluso coloquial; no por ello pierde las propiedades indicadas.
Esta forma de argumentar es común en los textos que presentan los resultados de una investigación, en los artículos de investigación científica, en las tesis y tesinas y en la reseña crítica.

 Ejercicio individual
1. Marca en el texto la introducción, el desarrollo y la conclusión.
2.  Indica el tema.
3.  Identifica la tesis.
4. Señala dos ejemplos de argumentos de ilustración que use la autora para fundamentar su tesis.
5. Indica dos ejemplos de autoridad que se emplean en el texto siguiente.
6. Indica un ejemplo de argumentos por presentación de teorías o conceptos usado en el texto.

Ansiedad, angustia, los males de nuestro tiempo se generan en el cerebro
(Fragmento)
Beber y fumar: formas sencillas (aunque peligrosas) de contrarrestar la ansiedad natural.
Herminia Pasantes

ES UNA ESCENA TÍPICA de viernes en la noche. Después de una semana de estar sometidos a las tensiones del trabajo, las dificultades con los colegas, el conjunto de estímulos agresivos de las grandes ciudades, las fricciones mayores o menores en la relación familiar y todo lo demás que se quiera agregar a este, por cierto, no muy agradable cuadro, llegamos con más o menos dificultades a una reunión con amigos. Aceptamos encantados un vaso de vino o una copa de una bebida más fuerte. Casi después del primer trago tenemos una sensación clarísima de relajamiento, de distensión. Es decir; lo opuesto a la tensión. El efecto es todavía mejor si, además, fumamos un cigarro. Hemos contrarrestado así, en un momento, toda la carga de ansiedad acumulada en la semana. A pesar de que aún ahora estamos muy lejos de conocer los mecanismos por los cuales el alcohol ejerce sus múltiples efectos, es claro que representa una de las formas más comunes de disminuir las tensiones. El alcohol tiene otros efectos también vinculados con la conducta, de los que hablaremos más adelante, pero en relación con su efecto ansiolítico —es decir, el efecto que destruye o contrarresta la ansiedad— el mensaje es que si una sustancia química como el alcohol aminora la ansiedad, es que ésta puede manipularse a nivel bioquímico. Como conclusión inmediata, debemos considerar que su origen está en una función orgánica que puede ser influida a nivel molecular.
La investigación en farmacología ha proporcionado pruebas muy claras de esta aseveración. Existe una serie de compuestos que funcionan muy adecuadamente en la mayoría de los casos como eficaces ansiolíticos. Y lo que es mejor; sabemos cómo y dónde actúan, con lo cual tenemos una herramienta no sólo para mejorar nuestra calidad de vida, sino para conocer los mecanismos responsables del control de nuestras emociones.

La ansiedad natural y la ansiedad patológica
La ansiedad es una condición natural. A nivel biológico, considerada como un estado de superalerta, es un elemento clave para la supervivencia del individuo. En la vida cotidiana puede ser un factor importante en el éxito o fracaso, en la felicidad o infelicidad de los individuos. Hay muchas situaciones de ansiedad que, unos más y otros menos, todos hemos experimentado en alguna ocasión. La ansiedad, con todas sus características orgánicas (temblor ligero, palpitaciones, manos frías, sudoración) se manifiesta en el joven tímido en el momento en que por fin se decide a invitar a salir a su vecina de al lado; la misma reacción ocurre en el estudiante graduado que presenta por primera vez su trabajo en un congreso internacional, en el empleado recién contratado ante los cuestionamientos de su jefe, el actor novel el día de la primera representación, y así, casi cada uno de nosotros podemos dar uno o varios ejemplos de situaciones similares ante las que hemos experimentado, con mayor o menor intensidad, este fenómeno de ansiedad. Son reacciones naturales ante circunstancias que en cierto modo ameritan la existencia de una reacción de esta naturaleza. Estas reacciones naturales van a desaparecer; sin embargo, en el joven enamorado al cabo de un año de noviazgo con la vecinita, en el actor al cabo de cientos de representaciones, en el estudiante graduado ya convertido en exitoso investigador.
Pero, como también todos hemos observado, existen enormes diferencias individuales en relación con estas manifestaciones naturales de ansiedad. Es claro que hay jóvenes "don-juanes" para quienes la interacción con el sexo opuesto no es nunca un motivo de preocupación; hay también profesores o investigadores para quienes el enfrentarse a una audiencia no representó jamás un problema; hay individuos que dominan las situaciones nuevas o difíciles con aplomo y seguridad, para quienes la ansiedad no es una desventaja. Y entre estos dos extremos existe toda la gama imaginable de reacciones intermedias.
Estamos aquí ante el problema de definir un rasgo del carácter de los individuos. Pero se trata de un rasgo de carácter que se puede manipular químicamente. Tomemos un Valium® —o equivalente— y la sensación de angustia o de ansiedad cambiará. Así que, el carácter, en cuanto a ansiedad se refiere, se encuentra en algún o algunos lugares (neuronas, moléculas) que pueden estar directa o indirectamente bajo la influencia del Valium®. Y siguiendo con esta misma línea de reflexión, podríamos imaginar que la diferencia entre el jovencito tímido al que le sudan las manos y el que es naturalmente un don-juán, radica en buena parte en cómo funcionan esas estructuras, esas neuronas y esas moléculas cuya función se modifica por el fármaco. Evidentemente, esta posición puede ser considerada simplista o reduccionista en extremo. Pero la lógica de la argumentación sustentada por la prueba experimental es irrefutable.
La ansiedad también puede llegar a ser una respuesta patológica. A este nivel puede definirse como una actitud de preocupación exagerada o sin fundamento ante circunstancias que podrían calificarse como normales. Este estado de ansiedad patológica se caracteriza también por su duración prolongada, sin relación alguna con factores externos. O bien, un cuadro de ansiedad puede caracterizarse por un temor exagerado, que puede llegar a ser hasta una reacción de pánico ante peligros inexistentes. En estos casos también, afortunadamente, el empleo de fármacos diseñados en el laboratorio puede contrarrestar eficazmente estos estados extremos de ansiedad.
De neuronas, emociones y motivaciones, Fondo de Cultura Económica, México, 2012 (La ciencia para todos). Disponible en <http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/site s/ciencia/volumen3/ciencia3/158/html/sec_5.html> [Consulta: 12 de enero de 2019].

Lecturas sugeridas
Para saber más sobre el cerebro escucha a Herminia Pasantes “Vida y muerte del cerebro: amor y depresión” o de la misma autora “Vida y muerte del cerebro: cerebro femenino y cerebro masculino”. Ambos textos están disponibles en <descargacultura.unam.mx>
Lee “Todo lo que somos, sentimos, pensamos, soñamos o creamos está en el cerebro: Herminia Pasantes” en Boletín UNAM DGCP, 170, 20 de marzo de 2017 en <www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2017_190.html> [Consulta: 13 de enero de 2019].

Argumentación y persuasión: semejanzas y diferencias

Actividad 7
Sistematiza tus aprendizajes. Llena el siguiente cuadro marcando con una las propiedades que caracterizan cada uno de los prototipos textuales-   

Propiedades de los prototipos textuales


Texto persuasivo
Texto persuasivo argumentativo
Texto argumentativo demostrativo
Usa el pathos aristotélico



Usa el logos aristotélico



Fundamenta con argumentos de ilustración



Fundamenta principalmente con argumentos de autoridad



Puede presentar falacias



Puede presentar estereotipos



Fundamenta una tesis



Fundamenta la tesis con argumentos



Su intención comunicativa es persuadir



Su intención comunicativa es demostrar la validez de la tesis





La reseña critica y la tesis o tesina


Probablemente te preguntes para qué activar (recuperar) mis conocimientos para elaborar una reseña crítica. ¿Cómo se relaciona con mis habilidades para elaborar un protocolo de investigación? 
Necesitarás hacer breves reseñas para elaborar el estado de la cuestión. 
Ejercitarás la argumentación demostrativa que es el tipo de argumentación que se requiere para escribir tu tesis o tesina. 
Ejercitarás la organización textual y lógica que requiere tu trabajo de investigación. 


El conocimiento y el uso de los elementos de la reseña crítica

La reseña


 Definición
La reseña brinda un recuento del contenido de una obra o evento.
La reseña descriptiva es un texto expositivo que informa del contenido.
La reseña persuasiva informa del contenido de la obra y recomienda o desaconseja la lectura de un texto o la asistencia a un hecho artístico o evento. 
La reseña crítica es un texto argumentativo demostrativo que fundamenta la opinión del autor sobre un texto, obra artística o evento con una argumentación demostrativa.
La reseña en sus tres modalidades es un género frecuente en el ámbito escolar y académico, así como en revistas y periódicos.

Principales características de la reseña

• La reseña debe ser firme y asertiva. Su autor debe tener una opinión definida.
• La opinión que tenga el reseñista de la obra puede ser positiva o negativa, pero siempre debe fundamentarse.
• Algunos reseñistas como los comentaristas de deportes o los analistas políticos de los noticieros son reconocidos por tener una voz fuerte y clara y un estilo personal.

En contraste, es frecuente que las reseñas académicas se escriban de manera impersonal, lo que se conoce como sujeto borrado. En otras palabras, su presencia como enunciador es mínima, pero sus argumentos se sostienen con base a las citas de otros especialistas.
Observa que las reseñas presentan variantes en cuanto a que su contenido depende del objeto que se reseña.

Organización lógica: la argumentación 


La tesis en la reseña crítica es la opinión del reseñista.
La tesis se desarrolla con una argumentación demostrativa, que se caracteriza porque
·         El autor busca probar la validez de su tesis o proposición.
  • No emplea valoraciones, sino evidencias comprobables.
  • Utiliza fundamentalmente argumentos de hecho y de autoridad, aunque puede enriquecer el texto con otros tipos de argumentos. 
Recuerda que los argumentos son evidencias que provienen de fuentes confiables.
Los argumentos de autoridad se forman con citas y referencias a autores reconocidos y expertos en la materia.
Otros tipos de argumentos son:
·       argumentos de ejemplificación o ilustración.
·        argumentos que apelan a las consecuencias.
·       argumentos por valoración de antes y después de un hecho.
·       argumentos por presentación de teorías o conceptos.

Ejercicio
1. Marquen en el texto la introducción, el desarrollo y la conclusión.
2. Con doble subrayado marquen las oraciones en las que el autor indica el tema de la reseña.
3. Identifiquen la tesis de Arnoldo Kraus.
4. Indiquen cuál es la tesis del reseñista. 
5. Con color azul, subrayen los argumentos de autoridad. 
6. ¿Localizan otro tipo de argumento? Ejemplifiquen.
7. Señalen si el reseñista utiliza un sujeto borrado o una voz clara y fuerte.
8. En un recuadro encierren las oraciones en las que el reseñista utiliza la primera persona del singular para expresar sus opiniones.
9. Indiquen qué les gustó y qué no les gustó de la reseña.

Dolor
José Woldenberg
Arnoldo Kraus, Dolor de uno, dolor de todos. Prólogo: Francisco González Crussí. Debate, México, 2015. 193 págs.
Arnoldo Kraus es un médico singular. Preocupado por el sentido profundo de su profesión, por las relaciones entre médicos y pacientes, reflexiona sobre un tema que tiene demasiadas caras: el dolor. Si alguna profesión está en contacto permanente con el dolor, esa es la de los médicos. Pero uno puede encontrarse frente a un fenómeno y vivirlo de manera inercial. Arnoldo Kraus es médico, ha vivido de cerca el dolor, sabe de lo que escribe, y se ha dado a la tarea de leer y reflexionar en relación a tan potente tema. Sabe, por ejemplo, que las relaciones entre enfermos y galenos pueden ser –aunque no deben ser- maquinales, y busca que se vuelvan cálidas, cercanas, comprometidas. El dolor, en el libro, paulatinamente se va desdoblando para abarcar no solo al físico, sino también al anímico e incluso el social (Sobre este último tengo demasiadas dudas. No creo que el mejor lente para asomarse a fenómenos como la pobreza, la desigualdad, la discriminación, sea éste. Se trata de realidades que laceran, que deben ser revertidas, pero que demandan algo más que acompañamiento y comprensión).
El texto navega por diferentes rumbos, puede incluso ser en algunas partes reiterativo, pero en ningún momento deja de ser sugerente porque apunta con pulso afinado a las muy distintas dimensiones del dolor. El libro fluye por diversas veredas, ni siquiera es fruto de un método acabado, pero arroja luz sobre el espinoso asunto porque hay en él una sensibilidad especial: empática y preocupada por el dolor que a querer o no modela las relaciones sociales. “El dolor corporal o anímico juega un papel fundamental en la arquitectura de las personas”, escribe Kraus. Y en efecto, “su contraparte, la salud, el silencio del cuerpo, mientras existe, protege; al romperse, llega el desorden”. Ese paso de la salud a la enfermedad, del “silencio del cuerpo” al dolor, modifica la vida y las relaciones. Lo mismo sucede en la dimensión espiritual o anímica: del amor al desamor, de la placidez al desasosiego, de la vida en común al duelo, algo se quiebra y genera dolor. Y el dolor tiene su propio lenguaje, haciendo de la misma persona, otra. “El cuerpo fragmentado y la realidad modificada por la enfermedad, casi siempre cruda, humillan. Los yoes deteriorados tienen que aprender a observar desde otros ángulos”.
Y “aunque el dolor es una experiencia universal…las respuestas individuales y culturales varían mucho”. No hay una sola forma de vivir y asimilar el dolor, como no existe una respuesta social homogénea ante él. En todos los casos el dolor modifica “la normalidad de la vida”, pero no hay una receta universal para hacerle frente. El dolor supone una crisis, en diferentes medidas y magnitudes, pero una crisis al fin y al cabo. El dolor nos coloca ante la “vulnerabilidad y finitud” de la existencia. Y sus repercusiones son múltiples y variadas: desde la humildad hasta los intentos por revelarse contra ese mal. Pero de lo que no hay duda es que dolor y sufrimiento van juntos y como decía San Agustín “es malo sufrir, pero es bueno haber sufrido”. Porque en presente, el dolor y el sufrimiento son una agresión, una acometida (incluso una humillación), pero en pasado pueden convertirse en una escuela de vida. El dolor –digo yo- es la sombra que acompaña a la vida. Y al contagiar “desasosiego y temor”, genera como dice Kraus, su propio lenguaje. Transcribe dichos, expresiones y reflexiones de enfermos y literatos, y ese concierto desafinado de voces da cuenta de las muy diversas formas de vivir y asimilar el dolor. Lo que es siempre cierto es que el dolor es el antónimo que nos ayuda a evaluar y comprender estados de ánimo como la alegría, la felicidad, o por lo menos la tranquilidad, el sosiego, la calma.
El dolor ayuda a revaluar la vida previa, es catalizador de conductas, nos centra, nos ubica, al recordarnos que no somos invulnerables, es un interruptor de eso que llamamos normalidad y un pasadizo intransferible para descubrirnos (aunque sea a un alto costo). Lo cierto es que el dolor siembra incertidumbre y por eso vale la pena conocerlo, pensar en él, estudiarlo, y de ser posible asimilarlo. Kraus nos dice que “en la medicina moderna el dolor no se atiende como es debido: el modelo médico se inclina por resolver la enfermedad y delega a un segundo plano a la persona”. Y no es un mero juego de palabras: estamos obligados a comprender que hay personas enfermas, no enfermedades que pueden ser tratadas como si no estuvieran encarnadas en un ser humano.
El dolor, los dolores, tienen diferente intensidad y duración. Y ello nunca es una cuestión menor. Pasajero o permanente, leve o intenso, son indicadores de la magnitud y profundidad de los dolores. Y hay que distinguir, nos alerta Kraus, los que provienen del cuerpo y los que se desatan por nuestro contacto con “el mundo exterior”: tenemos, pues, dolores físicos y “dolores del alma”. Porque estamos rodeados de dolor habría que tratar de amortiguarlo, parece ser una de las iniciativas del libro de Kraus. Porque el dolor incluso tiene usos múltiples –sirve para remodelar la personalidad, es vía de comunicación y puede convertirse en chantaje o en una muleta o en una máscara o en un puente con el mundo o en una fórmula de relación o en un imán para atraer la atención- debemos intentar fórmulas comprensivas para tratar con él. Vale la pena subrayar que el dolor anímico normalmente nos lo infringimos los unos a los otros y que incluso, en el extremo, puede conducir al suicidio.
Kraus se detiene, y con razón, a observar cómo el dolor (físico o/y anímico) puede conducir al aislamiento, al sufrimiento sin fin, a la desesperación o a la elección de morir. Ésta última se contempla –por el doliente- como la única fórmula viable para derrotar al dolor que se vuelve invasivo, insoportable y humillante. El dolor como una pesadilla que se apodera de la existencia toda. En ese marco, repensar la eutanasia y el suicidio asistido (digo yo) es una necesidad impuesta por la frágil y compleja condición humana.
Acompañar al doliente, nos dice Kraus, debería ser misión de vida. No solo por sus efectos terapéuticos, sino porque la empatía, el cuidado, la compasión hacia los enfermos, es quizá lo fundamental para mitigar el dolor. Recomendaciones que deberían de tomar en cuenta, en primer lugar, el personal médico, que ahora prefiere “la ecuanimidad sobre la empatía, el auge de la tecnología sobre las personas”. “Escuchar, tocar, mirar, conocer, acompañar” deberían ser los verbos connaturales a la profesión diseñada para atender y arropar a los enfermos. Pero a decir de Kraus esas son las “fórmulas” que se vienen desvirtuando en la práctica cotidiana. La velocidad, la frialdad, la híper especialización, las cargas de trabajo –digo yo- conforman médicos automáticos que guardan una distancia infranqueable para el paciente. El médico es una autoridad y los enfermos quieren verlo como tal, nos dice el libro. Pero una cosa es ser autoridad y otra muy distinta, autoritario. La primera es necesaria y legítima, la segunda es abuso y exceso. Por ello, el autor introduce un tema, al parecer relegado, el de la ética médica, el de la responsabilidad del galeno y la relación médico-paciente. Se trata de lograr que el médico se pregunte ¿quién es el enfermo?, ¿qué vida hay detrás del diagnóstico y cuáles son sus necesidades? Porque suele suceder que los médicos saben mucho de la enfermedad “y poco o nada sobre la biografía del enfermo”, lo que se convierte en una barrera para construir una buena relación entre ambos.
Hay además –nos recuerda Kraus- dolores rituales, iniciáticos, protocolos sociales para acceder a la adultez; también dolores producidos por el ansia de dominio, de poder (la tortura, por ejemplo). E ilustra con algunas de las mayores paradojas sangrientas de los años recientes: los experimentos de los médicos nazis, los “médicos torturadores” de Abu Ghraib…Se trata no sólo de los extremos de sevicia a los que puede llegar el ser humano, sino de la distorsión radical y completa de la misión y vocación médicas. Y nos recuerda también que el dolor es necesario en diferentes disciplinas. Los deportistas, las bailarinas, ciertas actividades circenses, requieren de un entrenamiento intensivo que genera dolor (“calambres, contracturas, ampollas, rupturas de ligamentos”). Es, al parecer, un requisito iniciático para figurar en la disciplina. Es un pago para eventualmente destacar, es la puerta de entrada al “éxito”. En estos casos el dolor no necesariamente implica sufrimiento. Es un dolor que construye, que posibilita ejercer un oficio, una profesión. Hay incluso lo que se llama “resiliencia al dolor”, es decir, la capacidad de hacer de algo malo, algo bueno: transformar experiencias dolorosas en fórmulas positivas. La facultad de transitar por el dolor para salir fortalecido. Kraus devela diversos ejemplos en los cuales los dolientes “renacen”, “están dispuestos a dialogar con otros enfermos”, hacen de la necesidad, virtud. Capítulo especialmente duro es el que se refiere a las autolesiones, los autocastigos, al dolor que las personas se producen a sí mismas. Los nutrientes de esas conductas son diversos, pero la soledad aparece como una causa no menor, que incita a autolesionarse para llamar la atención, para “sentir que se vive”. Esas víctimas de la soledad, sobra decirlo, buscan “compañía, compasión, escucha”.
El dolor puede ser también acicate para la creación. Los ejemplos de escritores y pintores que hicieron de sus padecimientos combustibles para sus obras, abundan en el libro. Esa actividad, en ocasiones se convierte en un bálsamo, en una fuente de placer, de creación, de trascendencia.
AK ilustra también cómo la enfermedad –o las pseudo enfermedades- pueden desatar estigmatización, humillaciones. Homosexuales –que de ninguna manera es una enfermedad-, víctimas de escleroderma (deformación de la cara) o incluso de artritis reumatoide, han sido en diferentes momentos víctimas de bullying, ésta sí una auténtica enfermedad social.
Al final de cuentas toda vida es fugaz. Y existen altas probabilidades de que el capítulo anterior a la muerte se viva con desgaste, enfermedad, sufrimiento y dolor. Largas agonías plagadas de penalidad. Sándor Márai escribió: “No tengo planes de suicidio, pero si el envejecimiento, la debilitación, la pérdida de mis capacidades avanzan al mismo ritmo, es bueno saber que podré acabar con ese humillante deterioro en cualquier momento, y no tendré que temer lo peor: terminar en uno de esos vertederos institucionales, en un hospital o una residencia para ancianos. Sin embargo, hay que tener suerte incluso para eso, porque la apoplejía puede impedir la huida”. Un poco después se suicidó. No quiso cumplir con el destino por él mismo dibujado. En suma, el libro de Arnoldo Kraus abre una serie de puertas para acercarnos a una dimensión que nos acompaña y modela. Es inútil tratar de evadirla. De una u otra manera aparecerá en nosotros o en quienes nos rodean. Afrontarla, pensarla, elaborarla, vale la pena. Y el texto de Kraus ayuda, y mucho.
En Nexos, 14 de marzo de 2016. Disponible en <https://josewoldenberg.nexos.com.mx/?p=323> [Consulta del 27 de diciembre de 2018]. El texto previamente fue publicado en Revista de la Universidad de México Nº 145, marzo de 2016.

Observa que en todo texto académico se refiere al autor del texto original por su nombre completo o por su apellido, nunca por su nombre de pila.

Pasos para escribir una reseña crítica


Cuatro son las operaciones principales para escribir una reseña crítica:

Identificar
·      el tema del texto a reseñar;
·      la tesis del texto;
·      las ideas principales o argumentos del texto;
·      la tesis que tú, como reseñista, sostienes.Describir. Recuerda que las posibles entradas pueden ser
·      ¿Quién es el autor?
·      ¿Qué importancia tiene el problema que aborda el texto?
·      ¿Cuáles son las principales aportaciones que hace el texto a la disciplina?
·       
Resumir el contenido del texto.

En las reseñas de libros expositivos o argumentativos es común que el reseñista, en lugar de resumir el contenido, solo indique cómo está     construido el libro, esto es, las partes en que se divide.

Opinar valorando las aportaciones.
Observa que aunque estos son los pasos para analizar el texto, expresión artística o evento que se reseña, ésta no es la estructura que organizará tu reseña. Si utilizaras estos pasos como estructura de tu texto es muy probable que el producto final sea una reseña rígida y poco atractiva.


La extensión de la reseña crítica

La extensión de este género discursivo es sumamente variable; hay reseñas breves como las que aquí se reproducen, pero la extensión media en las revistas especializadas es de cinco cuartillas. Algunas revistas académicas que brindan profundos análisis de las publicaciones recientes ofrecen hasta 15 cuartillas a los reseñistas, e incluso pueden ser mucho más largas, como las que imprime la revista The New York Review of Books

Qué texto voy a reseñar

En esta ocasión únicamente elaborarás el esquema de una reseña. Todos los alumnos deberán leer el prólogo del libro Antonio Escobar Ohmstede y Mathew Butler, México en transición.


Los alumnos cuyo apellido paterno empiece con las letras A, B o C.
Diana Birrichaga Gardida , “¿Ejidatarios o comuneros?”

Para los alumnos cuyo apellido paterno empiece con las letras D, E o F.
Julia Preciado Zamora, “Conciencia histórica y reforma agraria”-

Para Los alumnos cuyo apellido paterno empiece con las letras G, H, I, J, K,
Romana Falcón, “Bajo la imperiosa necesidad de vivir”.

Para Los alumnos cuyo apellido paterno empiece con las letras L, M, N, O.
Antonio Escobar Ohmstede, “El Oriente de San Luis Potosí visto a través de la conflictividad de las aguas y las tierras”.

Para Los alumnos cuyo apellido paterno empiece con las letras P, Q, R, S.
Jesús Gómez Serrano, “Mitos y realidades del latifundismo porfiriano”.

Para Los alumnos cuyo apellido paterno empiece con las letras T, U, V, W, X, Y Z
Laura Guillermina Gómez Santana y Maricela Gómez Santana, “Mujeres y propiedad social en Jalisco”.

  

Cómo escribir un esquema de una reseña crítica

Actividad 8
1. Para elaborar un esquema, haz una lluvia de ideas. Escribe en tu cuaderno, durante siete minutos, todo lo que te venga a la mente sobre el texto. Por el momento no te preocupes por la estructura ni por el uso correcto del lenguaje.
2. Transcurridos los siete minutos, elige las mejores oraciones que hayas escrito para distribuirlas en el esquema de redacción. Apóyate en la siguiente guía.

Guía para elaborar un esquema de reseña crítica
Intención comunicativa:
Establece tu intención comunicativa:
Persuadir al lector de leer el texto.
Adecuación
Establece el público al que te diriges.
Me dirijo a estudiantes de universitarios y profesionistas no especializados en la materia.
De acuerdo con el público al que te diriges decide si escribirás con un sujeto borrado o desarrollarás tu propia voz.

Coherencia

Escribe el tema:

Escribe el título:

Escribe la tesis:
Introducción
 Decide que desatacarás en el párrafo inicial: 
a) el tema y su importancia,
b) el autor y su trayectoria, o 
c) las aportaciones que el texto hace a la disciplina. 

Resume el contenido del texto.
Escribe no más de cinco oraciones.
El cuerpo de la reseña
Entre las oraciones que escribiste en la lluvia de ideas elige las que puedan servirte de argumentos a desarrollar.
Redáctalas como oraciones tema. Cada una de ellas será la oración inicial de un párrafo. 
1.   Oración-tema.
Fundamenta con argumentos de autoridad.
Por el momento no es indispensable que escribas la cita textual; indica la idea general. 


2.   Oración-tema:
Fundamenta con argumentos de autoridad.


3.   Oración-tema:
Fundamenta con argumentos de autoridad.

Conclusión
Elige una o varias oraciones que reiteren la tesis.



Recuerda que una oración-tema es una idea principal escrita como afirmación. Pregúntate: ¿Qué quiero probar en este párrafo? Tu respuesta es una oración- tema.


Actividad 9. Revisión por pares
El discutir con un compañero tu texto te abre oportunidades de mejorar tu trabajo. 

1. Intercambia con un compañero el esquema que has escrito.
2. Indica sus logros con una .
_____ ¿El título es atractivo?
_____ ¿La tesis es clara?
_____ ¿La tesis es interesante?
_____ ¿Cada argumento desarrolla la tesis?
_____ ¿Los argumentos están escritos como oraciones-tema?
_____ ¿La redacción es clara y precisa?

3. Comenta con tu compañero qué es lo que sugieres mejorar y cómo lo mejorarías.
4. Valora las sugerencias de tu compañero, e introduce las correcciones pertinentes.
Nota: Si por cualquier motivo no te es posible trabajar con un compañero durante el actual confinamiento, utiliza el esquema de revisión por pares como lista de cotejo para revisar y corregir tu trabajo. 
No olvides enviar a mi correo electrónico mlmla@azc.uam.mx el esquema de reseña y las sugerencias que le hiciste a tu compañero para mejorar su esquema. 

Avanzo en mi protocolo de investigación


Toda tesis o tesina se caracteriza porque es original y es una aportación al conocimiento. ¿Estás seguro que el tema de tu tesis es original? ¿Estás seguro que no hay otra persona que esté trabajando el mismo tema? ¿Qué tesis han trabajado temas afines? ¿Qué temas son antecedentes o precedentes esenciales de mi tema?
 Revisar otras tesis te dará la posibilidad de responder estas preguntas y fundamentalmente te permitirá analizar cómo se plantean, cuáles fueron los problemas metodológicos que enfrentaron, cómo los resolvieron. Naturalmente explorar otros trabajos te dará ideas para avanzar en el tuyo.
Actividad 10
Explora las bases de datos de la Universidad Nacional Autónoma de México. Explora el repositorio de tesis de la UNAM en el siguiente enlace.
Selecciona al menos cinco tesis y elabora un listado con la referencia completa (incluyendo el enlace de internet). Envía esta lista a mi correo electrónico.
Actividad 11.
Selecciona una tesis o tesina que sea útil para desarrollar tu trabajo terminal. Lee cuidadosamente la introducción. Con la introducción de la tesis seleccionada elabora un esquema de reseña crítica. Pide ayuda a un compañero para que puedan intercambiar sus trabajos y hacer una revisión por pares.

Envía a mi correo electrónico este segundo esquema de reseña crítica. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Semana 2.

Semana 1. La argumentación. Particularidades de la argumentación demostrativa.